La presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, puso ayer en valor la labor fundamental que desarrollan los restauradores en la conservación, protección y transmisión del patrimonio cultural de la isla, subrayando el compromiso firme de la Corporación insular con el respaldo técnico, económico e institucional a este colectivo profesional. En este sentido, la presidenta insular propuso la creación de una Cátedra de Patrimonio Cultural de Tenerife junto con la Universidad de La Laguna que permitirá reforzar las acciones que se están llevando a cabo en materia de conversación del patrimonio histórico y poder dar más oportunidades a los restauradores que desempeñan su labor en la isla.
Durante un encuentro de trabajo con profesionales del sector, Dávila agradeció expresamente “el esfuerzo, la dedicación y el alto nivel de especialización que hay detrás de cada proyecto de conservación y restauración, y que permite que nuestro patrimonio cultural siga vivo y accesible para la ciudadanía”.
La presidenta destacó las principales líneas de actuación que impulsa el Servicio de Patrimonio Histórico, entre ellas el programa de subvenciones 2023-2027 destinado a la restauración de bienes culturales, así como la labor de autorización, supervisión y seguimiento de proyectos de intervención en bienes de interés cultural y otros bienes patrimoniales, independientemente de su titularidad.

“Nuestro objetivo es trabajar desde la colaboración, ofreciendo seguridad jurídica, criterios técnicos claros y un acompañamiento constante a los profesionales que intervienen sobre bienes de gran valor histórico y artístico”, señaló Dávila, quien incidió en la importancia de planificar las actuaciones con una visión a largo plazo.
Por su parte, la directora insular de Patrimonio Histórico, Isabel de Esteban, explicó las medidas adoptadas para fortalecer un modelo de trabajo colaborativo entre restauradores, técnicos del Cabildo y el ámbito universitario. En este sentido, destacó el convenio de colaboración con la Universidad de La Laguna, que permite contar con el asesoramiento del profesorado del Grado de Conservación y Restauración de Bienes Culturales en la supervisión de procesos de intervención que lo requieran.
De Esteban subrayó además la creación de mesas de trabajo multidisciplinares como espacios de intercambio y retroalimentación entre los distintos agentes implicados. “Estas dinámicas nos permiten mejorar los procedimientos, compartir conocimiento y avanzar hacia intervenciones cada vez más rigurosas y coordinadas”, afirmó.
La directora insular realizó también una valoración positiva del primer año de aplicación del nuevo reglamento para la aprobación y validación de proyectos de restauración. “Era necesario actualizar los requisitos y reforzar los criterios técnicos para garantizar la calidad de las intervenciones, y seguiremos ajustando el marco normativo con las aportaciones del propio sector”, indicó.
El encuentro sirvió igualmente para recoger las opiniones, necesidades y perspectivas de futuro de los restauradores y restauradoras, en línea con la voluntad del Cabildo de mantener un diálogo permanente y construir de manera conjunta las políticas públicas en materia de conservación del patrimonio cultural.
En este sentido, el profesor del Grado de Conservación y Restauración de la Universidad de La Laguna, Antonio Sánchez, agradeció la disposición del Cabildo a la hora de apoyar al sector. “Esto ha sido un hito porque nos hemos podido reunir en torno una mesa una representación de la profesión para poder plantear las necesidades y dificultades con las que nos encontramos y buscar soluciones”
