La Dirección General de Hemodonación y Hemoterapia recuerda que es un compromiso cívico que sostiene cada día la atención sanitaria en los hospitales de las islas. El Servicio Canario de la Salud cuenta con más de 25 puntos fijos y móviles en el Archipiélago
Cada donación de sangre refuerza un hábito solidario que repercute directamente en la salud de toda la comunidad. Especialistas y responsables sanitarios del Servicio Canario de la Salud (SCS) coinciden en que la donación representa un comportamiento cívico y saludable, basado en la responsabilidad, la empatía y el compromiso con el bienestar colectivo. Los donantes, con su constancia, convierten la solidaridad en una práctica habitual que contribuye a proteger la vida de miles de personas.
La importancia de este gesto radica en un hecho fundamental: la sangre no se fabrica y tiene una vida útil limitada. No existe ninguna máquina capaz de imitarla, ni laboratorio que pueda producirla. La única fuente posible son las personas que deciden donar. Por ello, cada donante se convierte en un recurso esencial e irreemplazable para el funcionamiento del sistema sanitario y la atención a los pacientes.
En cualquier momento, alguien puede necesitar una transfusión. Puede tratarse de una víctima de accidente, un paciente oncológico, una madre con complicaciones en el parto, un niño con una enfermedad congénita, una persona con leucemia o un paciente que va a someterse a una intervención quirúrgica. En todas esas situaciones, la donación de sangre se convierte en un elemento clave para salvar vidas.
Más de 25 puntos fijos y móviles en el Archipiélago
En Canarias, la ciudadanía dispone de 17 puntos fijos de donación de sangre distribuidos por todas las islas, a los que se suman cinco unidades móviles que recorren el archipiélago en campañas programadas, visitando municipios, centros educativos, empresas e instituciones, con el objetivo de acercar la donación a la población y garantizar el abastecimiento continuo de la red hospitalaria pública.
En cada provincia, además, pueden habilitarse hasta dos colectas extraordinarias adicionales -cuatro en total- como dispositivos móviles con camillas, lo que eleva a 26 la capacidad máxima de puntos operativos de la Dirección General de Hemodonación y Hemoterapia.
Fortalecimiento del tejido social y económico
Para quienes donan de forma habitual, este gesto se transforma en un compromiso con la comunidad. La donación pasa a formar parte de su estilo de vida y contribuye a fortalecer el tejido social. Cada extracción supone una oportunidad real para que otra persona pueda recuperarse, volver a su hogar, celebrar un cumpleaños o continuar con su tratamiento, para integrarse nuevamente a una vida normal.
Gracias a la constancia y responsabilidad de los donantes, los hospitales públicos de las islas pueden responder a emergencias y tratamientos durante todo el año. Por ello, el Servicio Canario de la Salud destaca la importancia de reconocer públicamente su labor y de fomentar la donación como un hábito socialmente saludable que beneficia a toda la comunidad.
Para poder ser donante de sangre hay que cumplir unos requisitos indispensables. Es necesario tener entre dieciocho y 65 años (hasta sesenta si es su primera donación), pesar más de cincuenta kilos, gozar de buena salud general y no estar embarazada. Con el objetivo de resolver cualquier duda, la Dirección General de Hemodonación y Hemoterapia del Gobierno de Canarias cuenta con un teléfono gratuito de atención al donante, el 900 234 061.
