La Consejería de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad del Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Infraestructura Viaria, ha presentado hace días la cuarta fase de los planes de acción contra el ruido de los grandes ejes viarios de Canarias, correspondiente al periodo 2023-2027, una nueva herramienta de planificación que permitirá avanzar en la reducción de la contaminación acústica y mejorar la calidad ambiental en el entorno de las principales carreteras de las islas. El trabajo realizado ha permitido identificar 53 zonas prioritarias de actuación y establecer las medidas necesarias para seguir reduciendo la exposición de la población al ruido ambiental.
El análisis sitúa a Canarias en una reducción aproximada del 26% de la contaminación acústica, acercándose al objetivo europeo de alcanzar una disminución del 30% para 2030. El documento recoge tanto el diagnóstico de la situación actual como las medidas y actuaciones previstas para avanzar en la reducción de los niveles de ruido en los principales ejes viarios de las islas.
La directora general de Infraestructura Viaria, Rosana Melián, ha señalado que “la contaminación acústica es también una cuestión de calidad de vida y, por tanto, debe formar parte de la planificación de unas carreteras más sostenibles, seguras y adaptadas a las personas que viven en su entorno”.
En este sentido, ha explicado que “este plan nos permite saber dónde están las zonas en las que existe una mayor exposición al ruido y establecer prioridades para actuar con criterios técnicos y de manera ordenada”. “No se trata únicamente de identificar el problema, sino de disponer de una hoja de ruta que nos permita avanzar hacia soluciones concretas y mejorar progresivamente el entorno de las personas que viven junto a nuestras carreteras”, ha añadido.
Melián ha destacado asimismo que “Canarias presenta unas características territoriales muy singulares, con una orografía compleja, una elevada concentración de población en determinados corredores y núcleos urbanos próximos a grandes infraestructuras viarias”. Por ello, ha defendido la necesidad de “abordar la gestión del ruido desde el conocimiento preciso de cada territorio y contando también con la participación de las administraciones y de la ciudadanía”.
Participación de la ciudadanía y de las administraciones
En el marco de la elaboración del plan, la Consejería ha iniciado un proceso de participación dirigido tanto a la ciudadanía como a las administraciones y entidades que tienen competencias, intereses u obligaciones relacionadas con la gestión del ruido ambiental.
Las jornadas han estado abiertas a la ciudadanía con el objetivo de que las personas interesadas puedan conocer directamente el contenido del plan, trasladar sus observaciones y propuestas y contribuir al proceso de elaboración y revisión del documento.
Durante las jornadas se ha presentado el Plan de Acción contra el Ruido, que se encuentra actualmente en fase de elaboración. Una vez concluido este proceso, el documento deberá ser objeto de aprobación provisional y sometido posteriormente a información pública, de manera que las alegaciones y aportaciones recibidas sean analizadas y, en su caso, incorporadas o no. Tras este procedimiento, se procederá a la aprobación definitiva del plan y a su comunicación a la Unión Europea.
Un nuevo ciclo de planificación
Los planes de acción contra el ruido se elaboran a partir de los mapas estratégicos de ruido, que permiten conocer los niveles de exposición de la población y determinar las áreas en las que resulta prioritario intervenir. Estos trabajos siguen una metodología común establecida por la normativa europea y se desarrollan en ciclos de cinco años.
En esta cuarta fase, la Consejería de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad ha asumido por primera vez la gestión de los mapas y planes de acción contra el ruido asociados a los grandes ejes viarios de Canarias. Hasta ahora, la gestión de estos instrumentos había correspondido a la consejería competente en materia de medio ambiente y contaminación.
La nueva planificación pretende, por tanto, recuperar y actualizar este trabajo y avanzar desde el diagnóstico hacia la ejecución de medidas concretas.

