El nuevo aplicativo unifica la metodología de trabajo en toda la isla, clarifica y automatiza el cálculo de indicadores y facilita el cumplimiento de los compromisos europeos para 2025
El Cabildo de Tenerife, a través de su Oficina de Transición Energética (OTE), ha desarrollado una aplicación digital diseñada con el objetivo de que los ayuntamientos de la isla puedan realizar un diagnóstico en sus municipios acerca de la pobreza energética del sector más desfavorecido de su población en base a un estudio técnico tratado con una metodología común y homogénea en cada territorio.
Este aplicativo pionero nace desde una perspectiva de solución práctica ante la necesidad de los municipios de informar sobre la vulnerabilidad energética de familias en sus propios Planes de Acción para el Clima y la Energía Sostenible (PACES), una obligación desde enero de 2025, y que es clave para la transición energética.
Esta herramienta digital fue presentada a representantes municipales y personal técnico de los consistorios en el marco de una convocatoria de la Federación Canaria de Municipios (FECAM) para tal fin con presencia de la consejera de Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias y el director insular de Medio Natural, Blanca Pérez y Pedro Millán, respectivamente, en donde se dieron los detalles de una nueva arma de lucha contra la pobreza energética y que puede contribuir a la cohesión social, a reducir las desigualdades y atender las situaciones de vulnerabilidad que puedan existir en Tenerife.

Es por ello por lo que la OTE se ha marcado la finalidad de poner a disposición de los municipios una metodología común y una herramienta práctica que facilite la recogida de información, el cálculo de indicadores y el seguimiento de resultados. Este enfoque compartido es clave para que se pueda hablar un mismo lenguaje, trabajar con criterios homogéneos y avanzar con mayor seguridad en la toma de decisiones. Y, a medio y largo plazo, el objetivo final es que esa homogeneidad metodológica permita medir la pobreza energética de toda la isla con mayor precisión, con datos comparables entre municipios y en el tiempo.
El director de Medio Natural, Pedro Millán, explica que “la pobreza energética es una realidad que marca el bienestar y la salud de muchas familias de Tenerife y de otras puntos de la geografía canaria. No se trata solo de facturas elevadas para pagar la luz, por ejemplo, sino que hablamos de hogares que no pueden mantener una temperatura adecuada o de familias que realizan un esfuerzo económico desproporcionado o caen en el infraconsumo por falta de recursos que son básicos. Todo eso necesita de una búsqueda de soluciones acordes a las necesidades de las personas vulnerables”.
“Ante esta realidad -indica el responsable-, la respuesta pública debe ser rigurosa, y la rigurosidad comienza por medir bien. Necesitamos una base técnica sólida, con criterios homogéneos y adaptados a nuestra realidad insular y la idiosincrasia de cada municipio de la isla, en este caso. Por eso digo que este enfoque compartido es clave para que los municipios y el Cabildo podamos hablar un mismo lenguaje y avanzar con mayor seguridad en la toma de decisiones para priorizar recursos”, enfatiza.
Por su parte, el miembro del Comité Ejecutivo de la FECAM, Escolástico Gil,uso como ejemplo de acción municipal frente a la pobreza energética la iniciativa El Rosario Solar, “un proyecto que ha sido Premio Nacional de Medio Ambiente y con el que desde un municipio pequeño logramos compartir energía y abaratar la factura eléctrica para cientos de familias”.
Gil expuso que “no se trata únicamente de una cuestión energética, sino también social, económica y territorial, que afecta directamente al bienestar de muchas familias y que requiere respuestas coordinadas desde las administraciones públicas. En este contexto, los ayuntamientos desempeñan un papel fundamental”.
Lenguaje común
La gran novedad de este sistema radica en que, por primera vez, Tenerife cuenta con una metodología común y un lenguaje compartido para medir el fenómeno de la pobreza energética y sus consecuencias a la población. Sobre ello la nueva aplicación no solo digitaliza el proceso, sino que integra un trabajo previo de tres niveles, como son un estudio técnico de la Universidad de La Laguna (ULL) que adapta los indicadores al contexto social, climático y territorial de la isla; una guía metodológica de Provivienda que asegura que todos los ayuntamientos trabajen bajo criterios uniformes; y el propio aplicativo digital, que traduce esa base técnica en una herramienta operativa para el personal municipal.
En cuanto a claves tecnológicas, la aplicación introduce mejoras sustanciales en la gestión de los datos sociales y para ello se elaboran encuestas entre la ciudadanía en el que el sistema evalúa automáticamente siete indicadores de pobreza energética (como son el gasto excesivo, la temperatura inadecuada o el retraso en facturas, entre otros) alineados con estándares europeos e internacionales.
Además, se consolida una gestión de una trazabilidad única, ya que cada entrevista genera una marca del caso estudiado, lo que evita duplicidades y, como novedad destacada, permite realizar un seguimiento de la evolución de las familias en el tiempo mediante entrevistas sucesivas. Todas estas informaciones se realizan por parte de los técnicos recomendaciones generales y análisis de los resultados para desarrollar las políticas sociales necesarias y sobre eficiencia energética.
Actualmente, el proyecto se encuentra en una etapa de encuesta piloto con una muestra mínima de 536 hogares distribuidos por los 31 municipios de la isla, siendo el objetivo de esta fase validar y calibrar técnicamente el sistema antes de escalar el diagnóstico a una muestra mayor que permita comparativas definitivas entre municipios.
La segunda fase se centra en una encuesta de precisión una vez que se haya validado el sistema y se establecerán los umbrales definitivos adaptados a Tenerife, se podrán realizar diagnósticos municipales comparables en el tiempo y entre municipios y los resultados podrán utilizarse para el seguimiento, planificación y reporte.
