Los informes de 2024 y 2025 revelan que se atendieron a más de 4.600 personas, así como la puesta en marcha de servicios pioneros para entornos rurales y violencia sexual
El Cabildo de Tenerife dio cuenta la pasada semana, durante sesión plenaria, de los informes anuales sobre la situación de la violencia de género en la isla, correspondientes a los ejercicios 2024 y 2025.
La directora insular de Acción Social, Yolanda Baumgartner, detalló la arquitectura de protección y prevención que la institución insular despliega para garantizar la seguridad de las mujeres y menores víctimas de violencias de género en Tenerife.
Durante su intervención, Baumgartner subrayó que “las políticas contra las violencias de género son un imperativo democrático y ético”, y en este sentido, sentenció que “en este mandato, el Cabildo ha reforzado su estructura operativa, situando a las víctimas en el centro de la acción pública”.
El informe de 2024 se identifica como un ejercicio clave para la ordenación del sistema insular. Bajo el Plan Operativo de la Unidad Orgánica de Violencia de Género, el Cabildo logró hitos fundamentales, como la mejora en la atención temprana (con acciones formativas que llegaron a casi 1.000 profesionales sanitarios, para mejorar el triaje y derivación de casos sospechosos); la capilaridad territorial (licitando un nuevo servicio de atención integral por valor de casi 9 millones de euros, incluyendo la apertura de tres nuevas oficinas en la zona metropolitana, sur y norte, así como dos servicios específicos para violencias sexuales) y la atención directa (la red atendió a 4.626 personas).
Si 2024 fue “el año de la planificación”, 2025 ha supuesto la consolidación del modelo. El informe destaca un cumplimiento del 75% de las metas operativas y un hito financiero, como es el incremento del 21% en la inversión para atención directa.
Esto se tradujo en nuevos recursos, como el proyecto MER (Mujeres en Entornos Rurales), un programa piloto diseñado para intervenir en zonas de difícil acceso donde las víctimas sufren un mayor aislamiento; un nuevo modelo de gestión para el Dispositivo de Emergencia (DEMA) y el Centro de Acogida Inmediata (CAI), así como el Plan de Prevención entre menores y jóvenes para combatir nuevas formas de control digital y discursos negacionistas.
La directora insular de Acción Social concluyó que “el compromiso de este gobierno para 2026 pasa por seguir adaptando los planes operativos a las nuevas realidades de la violencia, con el objetivo irrenunciable de convertir la isla en un territorio definitivamente seguro para todas las mujeres”.
