El PSOE tinerfeño cuestiona que el Cabildo exija motor diésel para las 30 nuevas guaguas destinadas al Teide

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Tamara Raya y Marián Franquet señalan la contradicción entre los anuncios de Rosa Dávila sobre la reducción del diésel y un pliego que obliga a utilizar ese motor en vehículos destinados principalmente a espacios protegidos. Exigen conocer las alternativas estudiadas y las emisiones previstas.

El PSOE de Tenerife ha cuestionado hoy martes el contraste entre el discurso del gobierno de Rosa Dávila sobre la sostenibilidad del transporte público y las condiciones del pliego de Titsa para alquilar 30 nuevas guaguas interurbanas durante tres años. El documento exige vehículos con motor diésel y establece como principal ámbito de utilización las conexiones con el Parque Nacional del Teide y otros espacios naturales protegidos de la Isla, así como los servicios dentro del propio parque.

La secretaria general del PSOE de Tenerife, Tamara Raya, reclama a la presidenta que explique esta decisión. “Rosa Dávila presume de reducir el uso de este combustible, pero lo exige en una nueva contratación destinada principalmente al Teide y otros espacios protegidos. La ciudadanía merece conocer cómo encaja esta elección en la transición hacia un transporte más sostenible”, señala.

Raya subraya que reforzar el transporte público es necesario para reducir la presión del vehículo privado, pero exige que esa ampliación vaya acompañada de una planificación ambiental clara. “Tenerife necesita más guaguas, mejores conexiones y alternativas para acceder a nuestros espacios naturales. Precisamente por eso, el Cabildo debe explicar qué tecnologías ha estudiado y por qué ha elegido esta motorización”, afirma.

El pliego de prescripciones técnicas contempla el suministro en modalidad de arrendamiento de 30 autobuses nuevos, de unos 13 metros de longitud, durante un periodo de tres años. En el apartado de motorización fija como requisito mínimo un motor “diésel de cuatro tiempos e inyección directa”, con una potencia mínima de 360 caballos.

La consejera socialista Marián Franquet advierte de que esa elección figura como una condición obligatoria de la contratación. “No aparece como una posibilidad entre varias: es una exigencia del pliego. Queremos conocer los informes que justifican esa decisión, las alternativas evaluadas y las previsiones de consumo y emisiones para los servicios que se van a prestar”, sostiene.

El documento exige también que todos los vehículos dispongan de la etiqueta ambiental ECO de la Dirección General de Tráfico o una clasificación oficial equivalente. Sin embargo, el apartado de motorización no concreta qué sistema adicional permitiría obtener esa clasificación.

Franquet reclama que el Cabildo aclare la configuración de los vehículos. “Deben explicar qué tecnología incorporarán las guaguas, si contarán con hibridación y qué mejora ambiental se espera. La etiqueta debe ir acompañada de información concreta sobre el consumo y las emisiones”, señala.

Los socialistas consideran especialmente relevante el destino principal de los vehículos. El pliego establece que conectarán distintos puntos de la costa y las medianías con el Parque Nacional del Teide y otros espacios protegidos, aunque permite utilizarlos también en líneas interurbanas y servicios extraordinarios cuando las necesidades de Titsa lo requieran.

“Estamos hablando de una flota destinada principalmente a espacios de enorme valor ambiental. El gobierno insular debe justificar cómo contribuirá esta elección a protegerlos y a reducir el impacto de la movilidad”, añade Franquet.

El PSOE reclama que se hagan públicos los informes técnicos y económicos que sustentan la contratación y que se explique cómo se integra este alquiler de tres años en la renovación de la flota. También solicita conocer si los vehículos sustituirán a guaguas existentes o ampliarán la capacidad del servicio y cuál será el balance previsto de emisiones.

“Los anuncios de sostenibilidad tienen que poder contrastarse con las decisiones que se toman. Dávila debe explicar qué alternativas ha valorado y qué resultados ambientales espera obtener. Tenerife necesita una política de movilidad coherente y transparente”, concluye Tamara Raya.

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