La actuación, adjudicada por 5,3 millones de euros, transformará por completo el antiguo cine con una sala para 450 espectadores, un gran hall de triple altura y espacios preparados para teatro, música, cine, congresos, exposiciones y eventos
El Ayuntamiento de Puerto de la Cruz ha adjudicado definitivamente el contrato para la transformación del antiguo Cine Chimisay en el futuro Espacio Chimisay, dando paso a la fase que permitirá convertir el inmueble adquirido por el municipio en 2025 en uno de los principales equipamientos culturales y escénicos de la ciudad.
El contrato ha sido adjudicado a CAPROSS 2004, S.L. por 5.318.757 euros, IGIC incluido, e integra en una misma contratación los estudios previos, la redacción del proyecto y la posterior ejecución de las obras. La oferta adjudicataria incorpora además una reducción del plazo de las dos primeras fases, que deberán desarrollarse conjuntamente en tres meses.
A partir de estos trabajos se concretará técnicamente una transformación de gran alcance. La oferta presentada permite ya anticipar la configuración del futuro Chimisay: un equipamiento escénico y cultural moderno, flexible y preparado para albergar actividad durante todo el año, superando ampliamente la configuración y posibilidades del antiguo cine.
Un nuevo Chimisay por dentro
Una de las principales actuaciones propuestas es la creación de un gran hall central de triple altura, concebido como el nuevo corazón del edificio. La reorganización interior permitirá conectar visualmente sus diferentes plantas mediante una nueva escalera central y un ascensor panorámico, además de llevar luz natural hasta el sótano y recuperar el protagonismo de la característica celosía de la fachada.
La planta inferior se convertirá en uno de los espacios más versátiles del complejo. Se proyecta una gran zona para exposiciones, recepciones, cócteles y eventos, además de salas polivalentes configurables mediante paneles móviles para poder albergar talleres, reuniones, conferencias, ensayos, pequeñas representaciones o actos institucionales. La propuesta incorpora también zonas de estancia, bar y vegetación interior.

El elemento central será una sala con capacidad para alrededor de 450 espectadores, diseñada para superar las limitaciones del antiguo cine y funcionar como un verdadero espacio escénico. La propuesta mejora las líneas de visión hacia el escenario y plantea una caja escénica preparada para representaciones teatrales, musicales, audiovisuales y conferencias, con pasarelas técnicas y sistemas para iluminación, sonido, escenografía y elementos motorizados.
La transformación alcanza también a toda la infraestructura necesaria para poder recibir producciones de mayor formato. Se proyectan camerinos, almacenes, recorridos independientes para artistas y técnicos, acceso específico para carga y descarga y un montacargas escénico de tres niveles, además del estudio de una plataforma elevadora integrada en el escenario. De esta forma, instrumentos, escenografías y equipamiento podrán trasladarse directamente hasta la escena sin interferir con los recorridos del público.
En el anfiteatro se plantea una distribución de las butacas más propia de un teatro, incluyendo una zona central susceptible de funcionar como palco, así como un segundo bar y nuevos espacios de estancia vinculados al gran hall.
La propuesta presta además especial atención a la experiencia del público desde su llegada al edificio. La fachada, las taquillas y la iluminación exterior reforzarán la presencia del Chimisay hacia la calle, mientras que en el interior los foyeres, escaleras, bares y zonas de espera formarán parte del propio funcionamiento cultural del inmueble.
De la adjudicación a las obras
Con la adjudicación comienza ahora el desarrollo efectivo del contrato. Los primeros trabajos permitirán conocer con precisión el estado del inmueble mediante la verificación de la planimetría y los correspondientes estudios sobre patologías, estructura y cargas, antes de completar la redacción del proyecto definitivo.
La oferta adjudicataria reduce a un máximo de tres meses el desarrollo conjunto de estas primeras fases. Una vez aprobado el proyecto técnico, la ejecución material de las obras tendrá un plazo máximo de 24 meses. Los trabajos deberán iniciarse con la firma del acta de replanteo en un máximo de un mes desde la aprobación del proyecto, plazo incluido dentro de esos 24 meses. Posteriormente se contempla una fase de apertura de un máximo de un mes desde la recepción de las obras.
El alcalde de Puerto de la Cruz, Leopoldo Afonso, señala que “con esta adjudicación avanzamos de forma definitiva en uno de los proyectos estratégicos de este mandato. Recuperamos un inmueble emblemático en pleno centro de Puerto de la Cruz y lo transformamos en una infraestructura cultural que permitirá ampliar de manera muy importante la capacidad de programación de la ciudad. El Chimisay será un espacio para teatro, música, cine, congresos, exposiciones y eventos, pero también un lugar abierto y activo durante todo el año”.
Afonso destaca que “el objetivo desde la adquisición del inmueble a finales de 2025 ha sido claro: aprovechar esta oportunidad para dotar a Puerto de la Cruz de la infraestructura cultural que necesita, con una actuación ambiciosa y preparada para prestar servicio durante las próximas décadas”.
Por su parte, el concejal de Contratación Pública y Patrimonio, Pedro Antonio Campos, destaca que “esta adjudicación demuestra que el proyecto del Chimisay ha dejado de ser una intención para convertirse en una actuación en marcha. Hemos recorrido un proceso exigente, desde la adquisición del inmueble hasta una licitación de gran complejidad técnica, y ahora comienza la fase decisiva. El objetivo ha sido hacer las cosas bien para que Puerto de la Cruz no recupere simplemente un edificio, sino que gane una infraestructura capaz de elevar su oferta cultural y abrir nuevas posibilidades para la ciudad”.
Con la adjudicación del contrato, el Ayuntamiento culmina el procedimiento de licitación y abre una nueva etapa centrada ya en desarrollar el proyecto definitivo y ejecutar la transformación del inmueble, recuperando el antiguo Cine Chimisay para convertirlo en una de las principales infraestructuras culturales y escénicas de Puerto de la Cruz.

