La Dirección General de Salud Pública del SCS hace un llamamiento a la ciudadanía para que revise su estado de vacunación frente al sarampión, tras la reciente decisión de la OMS de retirar a España del listado de países donde la enfermedad se encontraba eliminada
La Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS), insta a la población a revisar su cobertura vacunal contra el sarampión con la finalidad de asegurar la inmunización contra esta enfermedad que hasta ahora se consideraba erradicada. La Organización Mundial de la Salud ha comunicado recientemente que España ya no cumple los criterios para ser considerada un país libre de sarampión, debido a la reaparición de transmisión sostenida de este virus y al aumento de casos registrados en 2024 y 2025.
Esta situación supone un retroceso en los logros alcanzados en salud pública (España era considerada libre de sarampión desde 2016) y obliga a reforzar las estrategias de vacunación y vigilancia epidemiológica. También han sido excluidos recientemente de esa lista países como Alemania, Italia, Francia, Estados Unidos, Austria o Reino Unido.
Por todo ello, la Dirección General de Salud Pública del SCS hace un llamamiento a la población para que revise el estado vacunal de niños y niñas de uno a cuatro años y se compruebe que han recibido las dosis de vacuna contra el sarampión que les correspondan por edad, aunque la cobertura vacunal en Canarias contra el sarampión alcanza una tasa del 95 por ciento.
Asimismo, indican que las personas que hayan nacido después de 1978 y no tengan constancia de haber sido vacunadas o haber pasado la enfermedad de forma natural, consulten en su centro de salud para preguntar si deben recibir la vacuna.
El personal sanitario, en especial, por encontrarse en mayor riesgo de exposición a posibles casos incidentes y por representar una importante proporción de casos en los brotes notificados en España y otros países, debe asegurarse de que se encuentra correctamente inmunizado contra esta enfermedad, independientemente del año en el que hayan nacido (se ruega contactar en caso de duda con los servicios de medicina del trabajo o prevención de riesgos laborales).
Además, las personas que vayan a emprender un viaje internacional deben también asegurarse de que se encuentran correctamente protegidas frente a esta enfermedad mediante la vacunación o por haberla pasado con anterioridad para que, si no es así, reciban la vacuna antes de volar a su destino. La principal vía de introducción del sarampión en las islas es un viaje procedente de una zona donde se ha mantenido contacto con casos activos de sarampión, a veces, sin saberlo.
Síntomas
El sarampión es una enfermedad febril que comienza con fiebre, congestión nasal, tos, en ocasiones precedida de la aparición de pequeñas manchas rojizas con el centro blanquecino en la mucosa oral (cara interna de las mejillas). El exantema, que aparece entre el tercer y el séptimo día tras el inicio de síntomas, empieza en la cara y se extiende por todo el cuerpo. Es importante que tanto la población en general, como los profesionales sanitarios en particular se encuentren alerta ante la reaparición de esta enfermedad en nuestras islas.
Los especialistas recuerdan que no se debe olvidar que el sarampión es una de las enfermedades transmisibles más contagiosas que se conocen y que hay perfiles muy vulnerables que no pueden ser vacunados por tratarse de una vacuna viva, como son las personas menores de 1 año y aquellas que tengan las defensas bajas por enfermedades o tratamientos.
El sarampión, en un pequeño porcentaje de casos y en especial en estas personas más vulnerables, puede producir inflamación cerebral (encefalitis), neumonía e incluso la muerte, pues, a parte del daño que genera el propio virus, este también es capaz de producir un descenso en las defensas naturales del cuerpo, facilitando la adquisición de otras enfermedades infecciosas. Otras complicaciones reseñables son la diarrea grave, la otitis media aguda y la laringotraqueítis (obstrucción de la vía aérea a nivel de tráquea y laríngea por inflamación).
La buena noticia que transmiten las autoridades sanitarias es que, desde hace ya décadas, se cuenta con un instrumento para prevenir esta enfermedad que es extraordinariamente efectivo, seguro y gratuito en España: la vacunación.
Hace ya años que se ha demostrado que son falsas las informaciones que intentan relacionar a esta vacuna con el aumento determinadas enfermedades, pero, desgraciadamente, su difusión por redes sociales y otros medios ha hecho que un número creciente de personas (en especial padres de niños y niñas pequeños/as) duden de su seguridad, disminuyendo las coberturas de vacunación y aumentándose, por ello, el riesgo de aparición de brotes de la enfermedad.
Desde la Dirección General de Salud Pública del SCS se insiste en la necesidad de que la toda la población infantil reciba las dos dosis de la vacuna contra el sarampión incluidas en el calendario vacunal para lograr la inmunización individual y evitar la transmisión de la enfermedad a personas que, por alguna circunstancia, no puedan ser vacunadas (protección indirecta).
La vacuna contra el sarampión (componente de las vacunas triple y tetravírica) se administra de forma general en el calendario de inmunizaciones de Canarias en pauta de dos dosis, a los 12 meses y a los tres años, pero se recomienda, además, la vacunación de aquellas personas adolescentes, jóvenes y adultas nacidos a partir de 1978 que no hayan pasado la enfermedad o que no tengan una prueba documentada de haber recibido dos dosis de la vacuna triple vírica.
