Bajo las montañas del oeste de Tenerife avanza una megaobra de ingeniería. Los dos túneles de Erjos, de 5,1 kilómetros cada uno, ya están siendo impermeabilizados y en su interior se construyen las aceras destinadas a los servicios, el mantenimiento y la seguridad. La obra avanza a buen ritmo para unir ambas vertientes.
Quienes tienen ocasión de recorrer la infraestructura por dentro quedan sorprendidos por la magnitud y complejidad de las obras, asegura González. Dos enormes conductos paralelos, uno para cada sentido de circulación, atraviesan más de cinco kilómetros de montaña y conformarán el túnel de carretera más largo de Canarias.
La impermeabilización protege los revestimientos frente a las filtraciones de agua del terreno. Las aceras permitirán el tránsito del personal de mantenimiento y facilitarán las intervenciones ante posibles incidencias.
Anillo Insular de Tenerife
Erjos es la pieza central del cierre occidental del Anillo Insular de Tenerife, una carretera de 11,3 kilómetros que conectará Santiago del Teide, en la vertiente sur, con El Tanque, en la norte. El nuevo trazado enlazará los corredores de las autopistas TF-1 y TF-5 por el oeste de la Isla y ofrecerá una alternativa mucho más rápida a la actual TF-82.
La diferencia en los tiempos de viaje será notable. Los estudios del proyecto estiman que recorrer el nuevo tramo llevará entre siete y diez minutos, frente a los aproximadamente 25 que exige la conexión actual en condiciones favorables. La velocidad máxima prevista en el túnel es de 80 kilómetros por hora. Entre sus dos extremos existe una diferencia de cota de unos 150 metros, otro de los condicionantes técnicos de la construcción. La mejora beneficiará a residentes y empresas.
La nueva vía permitirá que parte de los desplazamientos entre ambas vertientes se realicen por el oeste, sin necesidad de atravesar el área metropolitana de Santa Cruz y La Laguna. De esta manera, contribuirá a aliviar la presión sobre las autopistas TF-5 y TF-1, aunque la reducción efectiva de las retenciones dependerá de cuántos vehículos opten por este itinerario. Las previsiones apuntan a unos 17.000 vehículos diarios durante el primer año de funcionamiento, con una demanda que podría alcanzar los 30.000 a largo plazo.
Más de 280 millones
La envergadura del proyecto se refleja en su presupuesto: 288,7 millones de euros, de los que se habían ejecutado 202,2 millones, más del 70%, según el último balance comunicado por la Consejería de Obras Públicas. Los trabajos están a cargo de la unión temporal de empresas integrada por FCC Construcción, Syocsa-Inarsa y El Silbo.
La construcción comenzó el 25 de noviembre de 2019 y la perforación de los túneles arrancó en octubre de 2020. Los equipos avanzaron desde las cuatro bocas mediante voladuras y maquinaria especializada. Los frentes del conducto hacia Santiago del Teide se encontraron el 26 de junio de 2023; los del tubo en dirección a El Tanque, el 14 de agosto de ese año. La excavación de la sección definitiva de ambos quedó completada en octubre de 2024.
Los túneles incorporan 19 conexiones transversales entre ambos conductos, distribuidas aproximadamente cada 500 metros, como parte de sus dispositivos de seguridad. A los revestimientos, la impermeabilización y las aceras se sumarán los sistemas de ventilación, iluminación, vigilancia, comunicaciones y control, que deberán estar instalados y comprobados antes de permitir el tráfico.
El Gobierno de Canarias había señalado el primer trimestre de 2027 como horizonte para concluir los trabajos. La apertura dependerá de que terminen las actuaciones pendientes y se verifique el funcionamiento de los dispositivos de seguridad. Además, la infraestructura deberá disponer de todos los medios necesarios para atender una incidencia en un túnel de más de cinco kilómetros.
Medidas de impacto ambiental
El proyecto incorpora medidas para reducir su impacto ambiental y sus necesidades energéticas. En enero de 2026 se aprobó definitivamente el segundo modificado, con actuaciones valoradas en 21,49 millones de euros. Entre ellas figura la sustitución de determinadas soluciones tradicionales de revestimiento por hormigón proyectado, un cambio que permitirá reducir el consumo de materiales y evitar, según los cálculos oficiales, la emisión de unas 32.000 toneladas de dióxido de carbono.
También se construirá una planta solar fotovoltaica de autoconsumo sobre el falso túnel del acceso de Santiago del Teide. Tendrá 936 paneles y una potencia cercana a 590 kilovatios pico. Las estimaciones del proyecto indican que permitirá generar electricidad suficiente para cubrir alrededor del 55% de la demanda del túnel en condiciones normales de funcionamiento. La construcción ha requerido también medidas de integración paisajística y ajustes del diseño para reducir la afección sobre espacios naturales sensibles.
Los accesos a los túneles
Los accesos constituyen otro de los aspectos que el Ejecutivo pretende mejorar. Aunque los túneles tendrán calzadas independientes, otros sectores del trazado se diseñaron inicialmente con una sola calzada. El Gobierno trabaja en modificaciones para aumentar la capacidad de conexión con la TF-1 y evitar que se produzcan cuellos de botella cuando entre en servicio la nueva vía.
Fuente: El Día (Daniel Millet)

