El área de Igualdad, dirigida por el concejal David Hernández, inauguró hoy las jornadas ‘Algoritmos del odio’ para analizar y reforzar la prevención de las violencias hacia la mujer en los entornos digitales
Puerto de la Cruz acogió ayer con gran éxito de participación las segundas sobre ciberviolencias machistas ‘Algoritmos del Odio’, una iniciativa que reunió durante toda la mañana a especialistas de reconocido prestigio en los ámbitos de la igualdad, la sociología, la comunicación, la investigación y la intervención social para analizar uno de los desafíos más preocupantes de la era digital: la expansión de los discursos misóginos y las nuevas formas de violencia de género en internet.
La jornada, que concluye hoy viernes y que contó con más de un centenar de inscripciones, fue inaugurada por el concejal de Igualdad del Ayuntamiento de Puerto de la Cruz, David Hernández, quien dio la bienvenida institucional a las personas asistentes y destacó la importancia de generar espacios de formación y reflexión ante fenómenos que afectan cada vez más a la convivencia, la igualdad y los derechos humanos.
A lo largo del encuentro, se abordaron cuestiones clave como la violencia digital contra las mujeres, la influencia de la denominada “manosfera” en las redes sociales, el auge de los discursos de odio dirigidos contra las mujeres y niñas, así como los mecanismos de radicalización que operan en los entornos digitales y que tienen una especial incidencia entre la población joven.
El programa contó con las intervenciones de Águeda Gómez Suárez, asesora científica del Ministerio de Igualdad, quien ofreció una ponencia centrada en el diagnóstico y las líneas de actuación frente a la violencia digital contra las mujeres; Asunción Bernárdez Rodal, catedrática de Periodismo de la Universidad Complutense de Madrid, que analizó la relación entre la manosfera, las redes sociales y la cultura del odio; Silvia Díaz Fernández, socióloga e investigadora del Instituto de Políticas y Bienes Públicos del CSIC, que profundizó en los vínculos entre cultura digital, antifeminismo y construcción de comunidades misóginas en internet; y Carla Galeote, comunicadora y activista feminista, que reflexionó sobre las relaciones entre género, tecnología y nuevas formas de agresión en los espacios digitales.
El también primer teniente de alcalde, David Hernández, explicó que “las jornadas tienen como finalidad principal formar a profesionales y agentes clave para mejorar la detección, prevención e intervención frente a la violencia digital, favoreciendo un análisis crítico y multidisciplinar del fenómeno de la “manosfera” y de su impacto en la reproducción y expansión de las violencias de género en los entornos digitales; enfrentamos un problema más allá de eslóganes y fotos, utilizando la ciencia para concienciar y atajar una lacra que afecta a nuestra sociedad”.
Asimismo, se puso especial atención en la difusión de discursos misóginos entre adolescentes y jóvenes, con el objetivo de generar conocimiento especializado, promover estrategias preventivas y fortalecer las respuestas institucionales y sociales desde una perspectiva de género y de derechos humanos.
Entre los principales objetivos de las jornadas destacaron el análisis de la “manosfera” como espacio de socialización digital y construcción de identidades masculinas; el estudio de fenómenos emergentes como los movimientos incel o red pill; la identificación de mecanismos de captación y radicalización en línea; la evaluación del impacto psicosocial y jurídico de estas violencias; el intercambio de buenas prácticas entre profesionales; y el impulso de estrategias de prevención e intervención especialmente orientadas al ámbito educativo, comunitario y local.
Igualmente, se reflexionó sobre el papel que deben desempeñar las administraciones públicas, las entidades privadas y las plataformas digitales en la regulación y erradicación de estas formas de violencia, incorporando una perspectiva de género interseccional que permita comprender cómo estas problemáticas afectan de manera diferente según factores como la edad, el origen, la orientación sexual o la discapacidad.
