A partir de hoy lunes las personas con grandes necesidades de apoyo podrán solicitar el nuevo grado III+ de dependencia, una nueva categoría dirigida a reforzar la atención y los recursos destinados a las personas en situación de gran dependencia con necesidades especialmente intensas de apoyo.
El grado III+ está especialmente orientado a personas con patologías de alta complejidad, como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) u otras enfermedades neurodegenerativas, que presentan una dependencia severa y continuada. Está pensado para quienes requieren apoyo generalizado para la realización de las actividades básicas de la vida diaria, así como supervisión constante o cuidados de alta intensidad.
El Decreto-ley regulador de estas prestaciones es el 2/2026, de 9 de marzo, una norma clave refrendada por el Parlamento el pasado 24 de marzo, que culminaba la transformación del sistema de atención a la dependencia en las Islas, introduciendo mejoras sustanciales en la agilidad, la personalización de los apoyos y la compatibilidad de prestaciones.
La nueva regulación modificó el marco vigente para adaptarlo a las necesidades reales de las personas dependientes y sus familias, incorporando medidas que permiten combinar distintos recursos asistenciales y reforzar la atención en el entorno domiciliario, entre otras, la incorporación del nuevo grado III+ de dependencia extrema, derivado de cambios en la normativa estatal. Esta adaptación permite garantizar de forma inmediata la atención intensiva en el domicilio, evitando vacíos legales y asegurando la cobertura desde el primer momento.
En estos casos, se contemplan prestaciones económicas que pueden alcanzar hasta 9.859 euros mensuales, destinadas a financiar apoyos de alta intensidad en el hogar.
Podrán acceder a este grado aquellas personas que acrediten, al menos, dos de las tres condiciones recogidas en la ley: la necesidad de ventilación mecánica continuada durante más de ocho horas al día; la afectación grave de la movilidad, especialmente en los miembros superiores, que limite de forma significativa la autonomía personal; y la necesidad de apoyo permanente para funciones vitales esenciales.
Asimismo, para poder acceder al nuevo grado III+, será necesario tener reconocido previamente un grado III de dependencia. Las personas que ya tengan reconocido un grado de dependencia inferior deberán solicitar antes una revisión de grado. En el caso de quienes aún no tengan reconocida la situación de dependencia, será necesario iniciar primero una solicitud inicial de valoración de dependencia.
Canarias se suma así al grupo de comunidades autónomas que ya están avanzando en la implantación del grado III+ de dependencia, una medida aún en desarrollo en distintos territorios.
Las personas pertenecientes al régimen de la Seguridad Social deberán iniciar el procedimiento contactando con la trabajadora social de su hospital de referencia, quien les orientará en la tramitación de la solicitud. En estos casos, serán los médicos especialistas los encargados de elaborar el informe de salud necesario para la valoración.
Por otro lado, las personas que no pertenezcan al régimen de la Seguridad Social podrán realizar directamente la solicitud a través de la sede electrónica del Gobierno de Canarias.
Una vez reconocido el grado III+ y siempre que se cumplan los requisitos establecidos en el Programa Individual de Atención (PIA), las personas beneficiarias podrán optar entre distintas prestaciones. Entre ellas, destacan la prestación económica vinculada al servicio de ayuda a domicilio o la prestación económica de asistente personal.
Para acceder a estas prestaciones, será imprescindible haber contratado previamente el servicio correspondiente. Asimismo, deberá presentarse ante la Dirección General de Dependencia la documentación justificativa, incluyendo contratos y facturas que acrediten la prestación del servicio.
Con esta medida, el Gobierno de Canarias refuerza su compromiso con la mejora de la calidad de vida de las personas en situación de dependencia, ampliando las coberturas y adaptando los recursos a las necesidades más complejas de la población.
