El Pleno de la Cámara regional aprueba una Proposición No de Ley (PNL) del Grupo Socialista para dotar a los centros educativos de las islas de más recursos, formación y coordinación docente. La iniciativa contempla más profesorado, formación específica y seguimiento continuo para mejorar la atención al alumnado con necesidades educativas especiales
El Pleno de la Cámara regional ha aprobado hoy miércoles una Proposición No de Ley (PNL) del Grupo Socialista para impulsar la docencia compartida en los centros educativos del Archipiélago como una herramienta fundamental para avanzar hacia una educación más inclusiva, equitativa y de mayor calidad, a través de un Plan autonómico que dote a los centros de las islas de más recursos, formación y coordinación docente.
La iniciativa ha sido defendida por la diputada socialista Lucía Olga Tejera, quien destacó que el sistema educativo canario afronta importantes desafíos relacionados con la atención a la diversidad, la mejora del rendimiento académico y la inclusión efectiva del alumnado con necesidades educativas especiales (NEE).
En este sentido, subrayó que la docencia compartida constituye una metodología innovadora y eficaz que permite la presencia simultánea de dos docentes en el aula trabajando con el mismo grupo de estudiantes.
Plan autonómico progresivo
La PNL presentada por el Grupo Socialista insta al Gobierno de Canarias a poner en marcha un Plan Autonómico progresivo de docencia compartida en los centros educativos de las islas, así como revisar de manera continua la dotación a los centros educativos de los recursos humanos necesarios para llevar a cabo la docencia compartida, impulsar la formación específica en docencia compartida para el profesorado, y priorizar su implantación en aquellos centros con mayores índices de vulnerabilidad y con un elevado número de estudiantes con diversidad educativa.
La iniciativa también propone reforzar la coordinación entre docentes mediante la asignación de horas específicas para la planificación conjunta, y establecer indicadores de seguimiento que permitan evaluar la implantación del plan y aplicar mejoras continuas.
Asimismo, se propone elaborar, en el plazo de un año desde la aprobación de esta iniciativa, un informe de evaluación sobre la implantación de la docencia compartida en los centros educativos de Canarias, que incluya indicadores de resultados académicos, inclusión educativa, convivencia escolar, satisfacción de las familias y del profesorado, así como las necesidades de recursos detectadas, dando traslado del mismo al Parlamento de Canarias.
La diputada socialista explicó que este modelo educativo se basa en la planificación, enseñanza y evaluación conjunta por parte de ambos profesionales, quienes comparten responsabilidades para adaptar los procesos de aprendizaje a las diferentes necesidades del alumnado. “La docencia compartida permite ofrecer respuestas más ajustadas a la diversidad existente en las aulas y beneficia no solo a los estudiantes con necesidades educativas especiales, sino al conjunto del grupo clase”, afirmó.
Tejera recordó que diversos estudios avalan los resultados positivos de esta metodología, evidenciando mejoras en el rendimiento académico, una reducción de las tasas de abandono escolar, y una mayor integración del alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo.
Entre las principales ventajas de la docencia compartida, destacó la posibilidad de ofrecer una atención más individualizada gracias a la presencia de dos docentes en el aula, lo que facilita adaptar la enseñanza a los distintos ritmos y estilos de aprendizaje.
Asimismo, señaló que el seguimiento del alumnado es más cercano y que las dificultades pueden abordarse de forma inmediata, favoreciendo una inclusión real y efectiva.
También incidió en que este modelo evita la segregación del alumnado con necesidades educativas especiales, promoviendo su participación plena dentro del aula ordinaria. “La inclusión no puede quedarse en una declaración de intenciones; debe traducirse en recursos y metodologías que permitan que todos los alumnos y alumnas aprendan juntos y en igualdad de oportunidades”.
Otro de los aspectos positivos señalados por Tejera fue la mejora de la convivencia escolar. Según explicó, la docencia compartida favorece una mayor interacción entre el alumnado, fortalece el sentimiento de pertenencia al grupo y contribuye a aumentar la autoestima de quienes presentan mayores dificultades de aprendizaje.
Además, destacó que este enfoque se alinea plenamente con los principios del Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA), permitiendo a los docentes desarrollar estrategias metodológicas más flexibles, enriquecedoras e inclusivas, capaces de responder a la diversidad presente en las aulas canarias.
Por todo ello, consideró que la docencia compartida representa mucho más que una mejora metodológica puntual. “Se trata de un cambio estructural hacia un sistema educativo más justo, inclusivo y eficaz, capaz de garantizar una educación de calidad para todo el alumnado”.
