Durante todo el año se desarrollaron más de 400 acciones y 58 proyectos en toda la isla colaborando con más de 200 entidades desde el mar hasta la montaña
El Cabildo de Tenerife ha presentado la Memoria de Actividades 2025 de la Oficina de la Participación y el Voluntariado Ambientales (OPVAM), un documento que certifica el salto cualitativo de la isla en materia de implicación ciudadana y acción climática, con 12.976 personas movilizadas en iniciativas de conservación, sensibilización y mejora del territorio.
La consejera insular de Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias, Blanca Pérez, subrayó que estos datos “confirman que Tenerife está dando un paso decisivo hacia un modelo en el que la ciudadanía no solo es consciente del reto ambiental, sino que forma parte activa de la solución”. En este sentido, añadió que “la sostenibilidad en Tenerife ya no es un objetivo institucional, es un compromiso colectivo que se construye desde el territorio, desde los municipios y desde la implicación directa de miles de personas”.
La actividad de la OPVAM, enmarcada en el Plan de Acción de Participación y Voluntariado Ambiental de Tenerife 2022-2026, ha permitido coordinar durante el último año 58 proyectos y 428 actuaciones en toda la isla, con la participación de 216 entidades y la atención de 733 consultas ciudadanas, consolidando a la Oficina como un instrumento estratégico de conexión entre la administración y la sociedad.
Uno de los hitos del ejercicio ha sido el incremento de la implicación del sector privado. Un total de 27 empresas se han sumado a las iniciativas impulsadas por la Oficina, desarrollando acciones de voluntariado corporativo que han movilizado a más de un millar de trabajadores y trabajadoras. Para la consejera, este dato “demuestra que la sostenibilidad también es una prioridad para el tejido económico de la isla y que la responsabilidad social corporativa se está consolidando como una herramienta clave para transformar nuestro territorio”.

Blanca Pérez, destacó, además, el papel técnico y estratégico de la Oficina, señalando que “la OPVAM se ha consolidado como una herramienta clave para ordenar, coordinar y dar coherencia a la participación ambiental en la isla, garantizando que cada acción tenga un impacto real sobre el territorio”. Asimismo, subrayó que “no se trata solo de sumar voluntarios, sino de generar conocimiento, formar a la ciudadanía y actuar con criterios técnicos en la conservación de nuestros espacios naturales”.
Pérez incidió también en la importancia de la planificación, indicando que “el trabajo desarrollado responde a una hoja de ruta clara, alineada con el Plan de Acción 2022-2026, que nos permite avanzar de forma estructurada en ámbitos tan importantes como la biodiversidad, el litoral o la adaptación al cambio climático”.
En el ámbito de la conservación, la memoria recoge proyectos de gran impacto, como la campaña de rescate de la pardela cenicienta, que ha permitido recuperar 2.635 ejemplares con una tasa de éxito del 96% en su liberación, gracias a un amplio operativo de coordinación entre instituciones y voluntariado. A estas actuaciones se suman las campañas de reforestación, el control de especies exóticas invasoras y los proyectos de custodia del territorio en espacios de alto valor ecológico de la isla.
Sobre este tipo de actuaciones, el director insular de Medio Natural, Pedro Millán, puso el acento en la dimensión técnica del trabajo desarrollado, afirmando que “cada una de estas acciones responde a criterios científicos y de gestión del territorio, lo que garantiza que el voluntariado contribuya de forma efectiva a la conservación de la biodiversidad”. En esta línea, añadió que “la combinación de conocimiento técnico y participación ciudadana es lo que permite obtener resultados tangibles, como los alcanzados en la recuperación de especies o en la restauración de ecosistemas”.
Millán destacó además la importancia de la coordinación entre áreas y entidades, señalando que “el éxito de programas como los de control de especies invasoras, reforestación o custodia del territorio reside en la planificación conjunta y en la implicación de múltiples actores, desde administraciones hasta colectivos sociales”.
Especial relevancia ha tenido también la acción desarrollada en el litoral, con iniciativas como la campaña “Reconéctate con la Marea”, que logró movilizar a más de mil personas en una intervención simultánea en 26 municipios.
La Memoria 2025 también refleja el fortalecimiento de la coordinación institucional, con la implicación de distintos ayuntamientos y la colaboración con entidades académicas como la Universidad de La Laguna, integrando a la comunidad universitaria en proyectos de concienciación y acción ambiental.
Pérez concluyó destacando que “el reto ahora es seguir creciendo, consolidar este modelo y garantizar que Tenerife continúe siendo un referente en participación ambiental, sostenibilidad y compromiso ciudadano”.
Con estos resultados, el Cabildo de Tenerife reafirma su apuesta por un modelo de gobernanza basado en la participación activa, la corresponsabilidad y la acción directa sobre el territorio, situando a la isla a la vanguardia de las políticas de voluntariado ambiental.
