Urbanismo ejecuta este verano la reforma integral del CEIP San Antonio con actuaciones en aulas, persianas y zonas deportivas

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El área de Urbanismo (Ciudad Sostenible) del Ayuntamiento de Puerto de la Cruz, que dirige el edil David Hernández, ha adjudicado ya las obras de reforma integral del CEIP San Antonio, una de las actuaciones educativas más ambiciosas previstas en el municipio dentro del plan de Reforma, Acondicionamiento y Mejora de los centros escolares públicos.

La intervención, que se iniciará cuando concluya la actividad académica a finales de junio, permitirá modernizar unas instalaciones que arrastraban importantes problemas estructurales y de conservación derivados del paso del tiempo, el desgaste de uso y la falta de actuaciones integrales de mantenimiento durante décadas.

El proyecto, con un presupuesto de 307.826 euros, nace tras detectar numerosas patologías en distintos espacios del colegio, desde estructuras metálicas afectadas por la corrosión hasta pavimentos deportivos muy deteriorados, pasando por desprendimientos en elementos de hormigón, vallados obsoletos, persianas inutilizadas y aseos provisionales instalados durante la pandemia que ya no reúnen condiciones adecuadas para el alumnado.

El también primer teniente de alcalde, David Hernández, junto a la directora del centro y el equipo técnico de la obra, visitó recientemente las instalaciones que serán objeto de esta reforma integral para comprobar sobre el terreno las actuaciones previstas.

Una de las actuaciones más relevantes será la rehabilitación completa del puente peatonal de acceso desde la Avenida 8 de Marzo, cuya estructura presenta un avanzado estado de oxidación debido a la exposición constante a la humedad y al ambiente marino. Los trabajos contemplan la eliminación de antiguos almacenes anexos deteriorados, el saneamiento integral de la estructura metálica, la sustitución de chapas dañadas y la aplicación de tratamientos anticorrosivos específicos para entornos costeros. Además, también se actuará sobre las marquesinas metálicas del patio infantil y del patio superior, donde se han detectado importantes problemas de corrosión y deterioro de canalones.

El proyecto incluye asimismo la reparación de aproximadamente 560 metros cuadrados de aleros y elementos de hormigón en fachadas que presentan grietas, fisuras, desconchones y riesgo de desprendimientos. Se trata de una intervención especialmente sensible desde el punto de vista de la seguridad, ya que permitirá eliminar patologías que afectan a varias zonas de tránsito del centro educativo.

Otro de los ejes fundamentales de la reforma será la renovación integral de las canchas deportivas y del patio infantil. La actuación abarcará alrededor de 2.660 metros cuadrados de superficie recreativa y deportiva, donde actualmente existen importantes deformaciones, grietas y deterioros superficiales del pavimento asfáltico. Las obras contemplan el fresado del firme existente, la reposición de nuevas capas asfálticas, la reparación de zonas dañadas y la ejecución de nueva señalización deportiva. Parte de esta actuación quedará además coordinada con el futuro proyecto de renaturalización del patio infantil previsto para el centro.

La mejora de la seguridad también alcanzará al cerramiento exterior. El Ayuntamiento sustituirá cerca de 110 metros lineales de vallado metálico en el patio infantil y en el denominado jardín endémico, instalando nuevos cerramientos más resistentes, duraderos y preparados para soportar las condiciones climáticas del entorno.

En paralelo, se procederá a la sustitución de todas las persianas deterioradas de las aulas y dependencias del colegio. Las nuevas instalaciones incorporarán persianas motorizadas de aluminio con accionamiento eléctrico, lo que permitirá mejorar tanto la protección solar como la funcionalidad diaria de las clases y espacios administrativos.

Uno de los capítulos más destacados del proyecto será la construcción de un nuevo aseo infantil accesible que sustituirá a las antiguas cabinas provisionales colocadas durante la crisis sanitaria de la COVID-19. El nuevo módulo estará completamente adaptado a la normativa vigente en materia de accesibilidad y eliminación de barreras arquitectónicas y dispondrá de cuatro inodoros infantiles, uno de ellos adaptado para personas con movilidad reducida, dos lavamanos accesibles, cambiador de pañales, iluminación automática mediante sensores y sistemas de grifería electrónica. La instalación incorporará además señalética accesible y mecanismos de emergencia para garantizar la seguridad de los usuarios.

La intervención ha sido diseñada bajo criterios de accesibilidad universal y adaptación normativa tanto autonómica como estatal, incorporando mejoras que permitirán adecuar el centro a las actuales exigencias de seguridad, inclusión y funcionalidad educativa.

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