El importe de la reforma de la instalación asciende a más de un millón de euros
El Ayuntamiento de Icod de los Vinos saca a licitación el proyecto de reforma y rehabilitación del mercado municipal después de 26 años cerrado. La actuación parte con un presupuesto superior al millón de euros y un plazo de ejecución de ocho meses. Es el segundo intento de recuperar el edificio situado en el entorno de la plaza de América, punto céntrico de la ciudad, después de que la primera convocatoria quedara desierta en 2025.
El objetivo del proyecto es mantener el uso terciario de comercio minorista y combinarlo con otros como gastronomía y espacios de ocio. Se contemplan 29 locales, una sala de reuniones, punto de información, cafetería y cocina en la primera planta y otros nueve espacios comerciales en la planta baja.
El mercado municipal comenzó su construcción en 1985. Durante varias décadas fue el epicentro de la vida comercial de la Ciudad del Drago con establecimientos en los que comprar frutas, verduras, carne o pescado. Además, prestaba otro tipo de servicios como el de peluquería. Cerrado desde finales de la década de los noventa, varios gobiernos municipales intentaron recuperar la instalación sin éxito. Prueba de ello, fue la intentona de reconvertirlo en el centro insular de las tradiciones en 2016 bajo el mandato de Coalición Canaria (CC).

El proceso
En cuanto a la ejecución de la restauración del edificio, en la primera de las dos fases se actuará en la reparación de desperfectos detectados durante las visitas de inspección, se acometerán mejoras en los accesos del edificio -sustitución de escalera y rampa existentes y construcción de un segundo núcleo de escaleras para acceso a planta primera- y se realizarán actuaciones de trabajos previos, albañilería, instalaciones, carpinterías y acabados en la primera planta. En la segunda fase, se comenzará a actuar en la planta baja con albañilería, instalaciones, carpinterías y acabados. No se contempla ninguna modificación en la estructura del edificio por su estado de conservación.
Junto al documento de reforma y rehabilitación también se diseñaron el de electricidad de baja tensión, seguridad en caso de incendio, y el de fontanería, saneamiento y calidad del aire interior. Los criterios medioambientales para adjudicar el contrato giran en torno a la minimización y reutilización del consumo de agua para la ejecución de la obra. De la misma manera, el Consistorio icodense requiere que los niveles de ruido sean los mínimos durante la actuación para evitar molestias a los vecinos y que los horarios de trabajo sean compatibles con los de descanso.
Fuente: El Día (Leticia Dorta Lemus)
