Con la categoría Inmaterial de ‘Técnica Artesanal Tradicional’, en el ámbito insular de Tenerife, se reconoce el valor patrimonial, etnográfico y paisajístico de este sistema único de conducción de la vid en el Valle de La Orotava. Migdalia Machín: “Es un reconocimiento al esfuerzo de agricultores, viticultores, bodegueros y del Consejo Regulador comprometidos en la salvaguarda de este legado transmitido de generación en generación”
El Consejo de Gobierno, a propuesta de la consejera de Universidades, Ciencia e Innovación y Cultura del Gobierno de Canarias, Migdalia Machín, ha aprobado el decreto por el que se declara Bien de Interés Cultural Inmaterial, con categoría de Técnica Artesanal Tradicional y ámbito insular de Tenerife, la conducción del cultivo de la viña en Cordón Trenzado del Valle de La Orotava.
La declaración reconoce el valor excepcional de una práctica agrícola ancestral que ha sido protegida, custodiada y transmitida durante generaciones por las personas dedicadas al cultivo de la vid, constituyendo uno de los principales elementos identitarios y paisajísticos de esta comarca del norte de Tenerife.
La consejera destaca que esta protección supone “un reconocimiento al esfuerzo de agricultores, viticultores, bodegueros, del Consejo Regulador y de todas las administraciones implicadas en la salvaguarda de este legado, transmitido hasta nuestros días de generación en generación”. Asimismo, subrayó que la declaración contribuye a la protección del patrimonio agrario y paisajístico de toda la comarca.
La consejera añade que la protección como Bien de Interés Cultural permitirá reconocer y valorar el arduo trabajo manual que requiere esta técnica, además de reforzar las acciones dirigidas a preservar este sistema tradicional frente a las amenazas derivadas de la implantación de métodos de conducción menos laboriosos.
La técnica del cordón trenzado se define como un sistema de conducción de la vid mediante el cual se conforman largas parras con sarmientos de diferentes añadas entrelazados entre sí. Estas estructuras se atan con fibras vegetales o sintéticas para formar un cordón elevado del suelo entre 60 y 80 centímetros, sostenido mediante horquetas de madera o hierro. El proceso de atado y arqueado de las varas tras la poda constituye la tarea esencial de este método y es el que otorga a las parras su forma singular y diferenciada.
Se trata de una práctica cultural inmaterial de gran singularidad, desarrollada exclusivamente en el Valle de La Orotava, cuya relevancia trasciende el ámbito agrícola para convertirse en uno de los símbolos más representativos de la cultura del vino y del paisaje tradicional de esta zona de la isla.
La trascendencia histórica del cultivo de la vid en la evolución socioeconómica del Valle de La Orotava, así como su incidencia en la configuración del paisaje a lo largo de los siglos, convierten a las técnicas y conocimientos asociados a este sistema en un legado cultural profundamente arraigado en la memoria colectiva de la zona.
Entre los valores patrimoniales que fundamentan esta declaración destacan su antigüedad, probablemente originada en el siglo XVI, su permanencia ininterrumpida hasta la actualidad, la implicación de la comunidad portadora en su conservación y transmisión, y su valor etnográfico como expresión de la relación entre las personas y el paisaje.
En la actualidad, el sistema de cordón trenzado continúa siendo el predominante en el Valle de La Orotava, empleándose en más del 70% de las viñas en explotación y conformando un paisaje agrícola funcional cuya imagen apenas ha variado en más de tres siglos.
El consenso alcanzado entre el sector vitivinícola y las administraciones públicas del Valle ha permitido impulsar acciones dirigidas tanto a revitalizar el sector como a proteger y difundir este sistema tradicional de conducción de la viña. La declaración como Bien de Interés Cultural pretende servir, además, como homenaje a quienes mantienen viva esta tradición y como impulso para continuar preservando este cultivo frente a los desafíos que afronta actualmente la actividad agraria.
