El área que dirige el edil David Hernández da respuesta a una histórica petición vecinal a través de una intervención valorada en 140.000 euros
El área de Urbanismo (Ciudad Sostenible) del Ayuntamiento de Puerto de la Cruz ha adjudicado ya las obras para el proyecto de Reforma y Acondicionamiento del Local Social El Peñón, una actuación de rehabilitación integral que devuelve un espacio seguro, habitable y plenamente funcional a la comunidad vecinal que lo ha ocupado durante décadas.
La intervención, valorada en 140.000 euros, responde a un diagnóstico técnico contundente: el inmueble, una edificación de planta única construida en 1970 con una superficie construida de 127,13 metros cuadrados asentada sobre una parcela de 122 metros cuadrados, acumulaba un deterioro severo derivado de la falta de mantenimiento histórico y de la baja calidad de los materiales empleados en su construcción original. La situación exigía una respuesta institucional decidida, y el Consistorio la ha dado tras una petición vecinal que data de la década de los años 90.
El proyecto contempla desde la eliminación de materiales peligrosos para la salud pública hasta la renovación completa de todas las instalaciones, pasando por la impermeabilización total de la cubierta, la rehabilitación de las fachadas y la modernización interior del local.

La definición del proyecto ha sido fruto de un proceso participativo riguroso. El primer teniente de alcalde y concejal de Urbanismo, David Hernández, quien explicó hoy el proyecto al responsable de la asociación Miguel López, aseguró que “esta metodología garantizó que el diseño definitivo recogiera con precisión las necesidades reales del colectivo vecinal, alejándose de soluciones genéricas para ofrecer una intervención hecha a medida del espacio y de quienes lo habitan; redactamos el proyecto en 2024 y, tras tener la partida presupuestaria, sacamos a concurso el proyecto y ya está adjudicado”.
Uno de los ejes centrales de la reforma es la eliminación del fibrocemento existente en la azotea, material que contiene amianto y cuya presencia representa un riesgo para la salud pública. La intervención incluye el tratamiento específico y la retirada controlada de todas las planchas de fibrocemento, siguiendo los protocolos legales establecidos para este tipo de materiales. Junto a ello, se demolerán los antiguos cuartos ligeros y de fábrica ubicados en la cubierta transitable, con el objetivo de aligerar significativamente la carga que soporta el forjado y restablecer su integridad estructural. Sobre esta cubierta saneada se ejecutará una impermeabilización total.
La intervención en el exterior del edificio es igualmente profunda. Tanto la fachada principal como la trasera serán objeto de un picado exhaustivo del revestimiento actual, seguido de la aplicación de nuevo enfoscado y la reparación integral de los dinteles dañados en los huecos de las ventanas. La imagen del inmueble quedará renovada con una nueva capa de pintura. Asimismo, se sustituirán las antiguas carpinterías por ventanas modernas de aluminio, con tres huecos en la fachada principal y un ventanillo en la trasera, mejorando el aislamiento térmico y la estética del conjunto.
En el interior, la reforma es total. En lo que respecta a los aseos, la reforma opta por una solución funcional e inteligente: el baño que presentaba problemas estructurales más graves será clausurado y reconvertido en almacén para uso de la asociación, liberando espacio útil. El segundo baño será completamente renovado y adaptado a la normativa vigente en materia de accesibilidad. Toda la infraestructura de instalaciones del local partirá de cero.
Las antiguas redes eléctricas, de fontanería y de saneamiento, obsoletas y visibles, serán retiradas en su totalidad. La nueva instalación eléctrica, la red de fontanería y saneamiento se renovará igualmente desde el contador, dando servicio directo al baño actualizado y a la zona de fregadero mediante tuberías falseadas integradas en el conjunto.
